No pasa nada por llorar de vez en cuando.
No pasa nada por dejarte llevar alguna vez.
No pasa nada por enseñar de qué estás hecho.
No pasa nada por cabrearte y romper las cosas en algún momento.
No pasa nada por dejarlo todo de lado e irte a dormir esperando que mañana sea mejor.
No pasa nada por emocionarte con algo.
No pasa nada por no ser el centro de atención de vez en cuando.
No pasa nada por admitir tu derrota.
No pasa nada por no ser lo que todos esperan de ti.
No pasa nada por no ser todavía lo que más te gustaría ser.
No pasa nada por intentar alcanzar tus sueños.
No pasa nada por caerte.
No pasa nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario