A veces lloro, no sé por qué. Simplemente se me viene el mundo encima y no encuentro otra manera de reaccionar. Ya es algo que ni siquiera noto, solo sé que estoy llorando cuando tengo las mejillas completamente y húmedas y las lágrimas se deslizan dentro de mi camiseta, descendiendo lentamente.
Lloro y esto suele hacer que gente de mi alrededor, a la que aprecio, se sienta mal por no saber cómo ayudarme o sienta pena por mí. Lo primero me hace llorar más y lo segundo me crea frustración, porque la pena tiene un puesto muy alto en mi lista de Me Cago en La Hostia's.
Sé que llorar no sirve de nada, y esto me hace seguir llorando porque me siento inútil.
Por lo menos, llorar me duerme, descanso, sueño... y más tarde, a empezar otra vez la rutina.
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